Satélites de órbita baja impulsarán capacidad digital ante auge de la IA
El crecimiento de las constelaciones de satélites de órbita baja transformará la conectividad mundial y será clave para atender la creciente demanda de capacidad que generan aplicaciones de inteligencia artificial (IA), servicios empresariales y soluciones alojadas en la nube, dijo Marco Reyes, CEO de Tangerine Electronics durante el México Digital Summit 2026.
El especialista explicó que la evolución de esta tecnología ha permitido pasar de satélites diseñados a la medida y con largos periodos de fabricación, a una producción en serie que, junto con una mayor disponibilidad de lanzamientos espaciales, redujo los costos y permitió construir megaconstelaciones.
A diferencia de los satélites geoestacionarios, ubicados a unos 35 mil kilómetros de la Tierra y que presentan latencias superiores a 500 milisegundos, los sistemas de órbita baja operan a distancias mucho menores, explicó Reyes.
En el caso de Starlink, la red se encuentra entre 350 y 570 kilómetros, lo que permite reducir la latencia y reutilizar frecuencias para incrementar la capacidad.
Reyes señaló que uno de los principales cambios en la industria fue la creación de una “supercarretera hacia el espacio”, con lanzamientos prácticamente semanales, además de la fabricación masiva de satélites y el desarrollo de antenas capaces de realizar electrónicamente el seguimiento de las constelaciones.
El resultado es una nueva escala en la capacidad disponible. Mientras los primeros satélites de la red Starlink agregaban alrededor de 15 gigabytes por segundo, los modelos más recientes alcanzan hasta un terabyte por segundo cada uno.
La magnitud de este crecimiento también se refleja en el número de dispositivos desplegados.
De acuerdo con los datos presentados por el CEO de Tangerine, Starlink ha lanzado alrededor de 12 mil satélites, de los cuales 10 mil se encuentran en operación, y cuenta con unos 12 millones de suscriptores a nivel mundial.
Para Reyes, el reto de la conectividad está cambiando. Más que preguntarse si será posible cerrar la brecha digital, el desafío será determinar cómo agregar la capacidad necesaria para atender las nuevas aplicaciones digitales.
La inteligencia artificial tendrá un papel central, debido a que cada vez más aplicaciones serán utilizadas en dispositivos móviles, industrias y empresas, mientras una parte importante de los procesos continuará alojada en la nube. Esto incrementará la cantidad de información que deberá transportarse y hará necesario combinar fibra óptica, redes terrestres y conectividad satelital.
En América Latina, la región representa el segundo mercado de Starlink por número de usuarios, con poco más de dos millones. Brasil y Argentina encabezan la adopción, mientras México concentra 17.2% de los usuarios de la región.
El país también podría beneficiarse del incremento en las velocidades. Actualmente, los servicios residenciales de Starlink superan los 100 megabits por segundo y los prioritarios los 200 megabits.
La expectativa, de acuerdo con el director de Tangerine, es que para mediados de 2027 puedan alcanzarse velocidades máximas de hasta un gigabit por segundo, acercando la experiencia a la que ofrecen las redes de fibra óptica.
El futuro de las constelaciones, sin embargo, no se limitará a llevar internet a zonas con menor infraestructura. Los servicios de conectividad directa al celular, conocidos como Direct to Device (D2D), ya cuentan con millones de usuarios y compañías como AST SpaceMobile trabajan en su desarrollo.
A más largo plazo también comienza a plantearse la posibilidad de instalar centros de datos en órbita.
Reyes mencionó solicitudes regulatorias para desplegar grandes cantidades de estos sistemas, además de investigaciones relacionadas con nuevos procesadores y tecnologías para inteligencia artificial.

