El partido más importante en el Mundial es entre el reciclaje y los residuos
El verdadero reto y mayor legado del Mundial podría comenzar en la forma de tratar a los residuos,.
Con la emoción que rodea a los grandes eventos deportivos como las olimpiadas, suele medirse por la cantidad de aficionados que llenan estadios, zonas de convivencia y celebraciones pública pero debemos recordar que detrás de cada festejo también existe un desafío ambiental que pocas veces ocupa los reflectores es la enorme cantidad de residuos que se generan en cuestión de horas sobre todo en puntos estratégicos.
Con la mirada puesta en las actividades que acompañarán a la justa multinacional de este 2026 donde los especialistas advierten que la Ciudad de México enfrentará uno de sus mayores retos en materia de economía circular.
De acuerdo con Asociación Mexicana de Bioplásticos (AMBio), los festivales futboleros podrían generar más de 1.5 millones de envases potencialmente recuperables, una cifra que pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer los sistemas de separación, recuperación y aprovechamiento de residuos.

Los eventos masivos realizados recientemente en la capital ya ofrecen un adelanto de la magnitud del problema.
La información oficial señala que durante jornadas de celebraciones así como los denominados festivales para fans se han retirado alrededor de 40 toneladas de residuos por día, mediante un operativo integrado por cientos de trabajadores, vehículos especializados e infraestructura de limpieza.
A ello se suma que algunas celebraciones recientes congregaron a más de un millón de asistentes en Paseo de la Reforma si cada persona promedio consume entre cinco y siete envases durante una jornada completa, el volumen de materiales generados representa una fuerte oportunidad sin precedentes para fortalecer modelos de economía circular.
Para AMBio la discusión no debe centrarse únicamente en la recolección de residuos, sino en todo el sistema que permite su correcta gestión.
La organización considera que los grandes eventos representan escenarios ideales para impulsar cambios permanentes en los hábitos de consumo y en la infraestructura urbana destinada a la separación y valorización de materiales.
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la mezcla de residuos reciclables, orgánicos y no reciclables, situación que limita significativamente las posibilidades de recuperación y reciclaje posterior.
Por ello, especialistas consideran indispensable instalar estaciones de separación claramente identificadas, fortalecer la educación ambiental de los asistentes e implementar mecanismos que permitan conocer el destino final de los materiales recuperados.
AMBio destaca el potencial que ofrecen los materiales compostables certificados para determinadas aplicaciones industriales pero recordó que estos procesos son exigentes y aplicables siempre que existan sistemas adecuados tanto para su recolección como un adecuado procesamiento.
Integrados correctamente a los residuos orgánicos, estos materiales pueden contribuir procesos como un compostaje así como la regeneración de suelos, ampliando las alternativas disponibles para reducir el impacto ambiental grave generado de los grandes eventos.
La Asociación sostiene que ningún material, por sí solo, resuelve el problema de los residuos y reslata que el verdadero cambio depende de una combinación de diseño responsable, infraestructura suficiente, separación correcta y participación ciudadana.
El desempeño de cualquier sistema de residuos comienza desde el diseño de los materiales y continúa con la correcta separación, recolección y aprovechamiento. La infraestructura, la educación ambiental y la colaboración entre sectores serán determinantes para construir soluciones sostenibles a largo plazo», dijo Gisela Galicia, presidenta de AMBio.
