Ferrero acelera su agenda ESG con innovación, agricultura responsable y compromiso con las comunidades agrícolas mexicanas
La sustentabilidad se ha convertido en uno de los ejes que orientan la evolución de Ferrero a nivel mundial, así lo refleja el Ferrero Sustainability Report 2025, donde la compañía presenta los principales avances alcanzados durante el último año en materia ambiental, social y de gobernanza (ESG), al tiempo que reafirma su compromiso con la innovación responsable, el abastecimiento sostenible y el desarrollo de las comunidades donde opera.
En el informe, el presidente ejecutivo, Giovanni Ferrero, subraya que el crecimiento de la empresa debe estar acompañado por una visión de largo plazo basada en la responsabilidad.
Destaca que el propósito de la organización consiste en generar valor compartido para consumidores, colaboradores, agricultores y socios comerciales, mediante una estrategia que integra la sostenibilidad en cada etapa de la cadena de valor.
El directivo comenta que, frente a un entorno global marcado por el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales y la transformación tecnológica, Ferrero continuará fortaleciendo su capacidad de innovación para producir alimentos de mayor calidad, impulsando simultáneamente procesos más eficientes y una cadena de suministro cada vez más resiliente.
Una estrategia global respaldada por resultados

Actualmente, Ferrero mantiene operaciones comerciales en más de 170 países, cuenta con más de 47 mil colaboradores y opera 37 plantas de producción alrededor del mundo.
La empresa continúa avanzando en la obtención responsable de sus principales materias primas, entre ellas cacao, aceite de palma, avellanas y azúcar, fortaleciendo sistemas de trazabilidad y certificación que permitan garantizar prácticas agrícolas responsables.
El reporte destaca nuevas inversiones en agricultura regenerativa, programas para la conservación de la biodiversidad, reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y proyectos enfocados en mejorar la eficiencia energética y el aprovechamiento de recursos dentro de sus procesos industriales.
La compañía también mantiene su compromiso con el desarrollo de empaques más sostenibles, la economía circular y el diseño de soluciones que reduzcan el impacto ambiental de sus productos durante todo su ciclo de vida.
México, un actor relevante dentro del reporte
Uno de los aspectos más relevantes del documento es que México aparece como un mercado estratégico dentro de diversas iniciativas de sostenibilidad impulsadas por Ferrero.
El informe documenta el trabajo que la empresa desarrolla junto con productores agrícolas mexicanos mediante programas orientados a fortalecer prácticas de cultivo más sostenibles, mejorar la productividad y promover la conservación de los recursos naturales.
Estas acciones incluyen procesos de capacitación técnica, acompañamiento a productores, adopción de mejores prácticas agrícolas y estrategias para incrementar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático, contribuyendo al desarrollo económico de las comunidades rurales.
Asimismo, México figura dentro de diversas iniciativas vinculadas con la conservación de la biodiversidad y el impulso a cadenas de suministro responsables, alineadas con la estrategia global de abastecimiento sostenible de la empresa.
El reporte también hace referencia a programas de participación comunitaria y proyectos sociales que buscan fortalecer el bienestar de las personas en las regiones donde Ferrero mantiene operaciones, mediante acciones enfocadas en educación, desarrollo local y colaboración con organizaciones especializadas.
Innovación responsable y visión de largo plazo
Uno de los mensajes centrales del informe consiste en que la sustentabilidad ya no puede entenderse únicamente como una meta ambiental, sino como un componente estratégico para garantizar la permanencia de las empresas y responder a las expectativas de consumidores, inversionistas y gobiernos.
Ferrero sostiene que la transformación de la industria alimentaria requiere una colaboración permanente con agricultores, proveedores, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil para construir sistemas alimentarios más resilientes, transparentes y responsables.
La innovación tecnológica, la digitalización de procesos y el fortalecimiento de mecanismos de gobernanza permitirán acelerar la transición hacia modelos de producción con menor impacto ambiental y mayor capacidad para enfrentar los desafíos futuros.
