Chiapas apuesta por ampliar la conectividad ciudadana
Eduardo Ramírez, gobernador de Chiapas, presentó la propuesta de convertir al estado en la “puerta digital de las Américas” y destacó que la conectividad debe entenderse como una herramienta para mejorar las condiciones de vida, particularmente en educación, acceso a información, servicios y desarrollo económico.
“El objetivo no es solamente tener cobertura; es que la conectividad se materialice en mejores oportunidades de educación, servicios y nuevos espacios”, dijo Ramírez duranrw el México Digital Summit 2026.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, elaborada por el INEGI, 53.9% de los hogares chiapanecos contaba con internet en 2025. El indicador representó una mejora frente al 50.7% registrado en 2024, aunque Chiapas permaneció entre las entidades con menor proporción de hogares conectados.
Conectividad que llega al estudiante
Uno de los ejemplos expuestos poe el gobernador de Chiapas fue el programa de conectividad dirigido a estudiantes de preparatoria y universidad.
El gobierno estatal ha utilizado la entrega de tarjetas SIM con datos móviles como una vía para que estudiantes puedan conectarse a internet desde sus dispositivos y realizar actividades escolares, investigaciones y trabajos académicos.
La iniciativa tiene un antecedente actualmente identificable como Conecta Chiapas, programa que el gobierno estatal describe como un servicio gratuito de internet dirigido a jóvenes estudiantes de preparatoria y universidad. Su micrositio oficial señala un plan mensual de 5,120 megas, además de redes sociales y llamadas ilimitadas.
Más allá de la cantidad de datos disponibles, el planteamiento tiene una implicación social: para un estudiante, contar con conectividad puede representar la posibilidad de consultar información, descargar materiales, participar en actividades digitales o mantener comunicación con su comunidad educativa sin que el acceso dependa exclusivamente de contar con un servicio fijo en casa.
De la cobertura a la inclusión
Ramírez planteó una diferencia importante entre tener infraestructura y lograr inclusión digital.
La conectividad, bajo esta perspectiva, no termina cuando una antena o una red llega a determinada comunidad. El siguiente desafío es que las personas puedan utilizar esa conexión para resolver necesidades cotidianas: educación, comunicación, trámites, información, emprendimiento y acceso a servicios.
El Banco Interamericano de Desarrollo ha documentado precisamente esta relación. Un estudio del organismo encontró que un aumento de 10 puntos porcentuales en la penetración de banda ancha en América Latina y el Caribe se asociaba, en promedio, con un incremento de 3.2% en el PIB y de 2.6% en productividad; el organismo también ha señalado que una mayor conectividad puede facilitar a los ciudadanos el acceso a servicios públicos, educación y atención sanitaria, particularmente en zonas remotas o insuficientemente atendidas.
Para Chiapas, donde las condiciones geográficas representan un reto adicional, el planteamiento adquiere una dimensión territorial. La entidad cuenta con regiones de características muy distintas —Altos, Sierra, Costa, Soconusco y zonas de bosques—, por lo que ampliar la cobertura implica atender realidades de población urbana, rural y comunidades alejadas.
El ciudadano como punto de partida
La propuesta denominada “Puerta Digital de las Américas” busca articular la conectividad social con una visión más amplia de infraestructura.
El gobierno estatal plantea aprovechar la ubicación de Chiapas y su frontera de más de 650 kilómetros con Centroamérica para desarrollar un corredor digital que, además de atender las necesidades internas, pueda funcionar como plataforma de conexión entre Centro y Sudamérica, México y Norteamérica.
La propuesta incorpora también infraestructura terrestre, marítima y aérea, así como incentivos para atraer inversiones.
Sin embargo, el punto de partida es que la infraestructura digital tenga una utilidad tangible para las personas que viven en el territorio.
En otras palabras, la apuesta no consiste únicamente en que Chiapas esté conectado, sino en que sus ciudadanos puedan aprovechar esa conexión.
Para Chiapas, cerrar esa distancia significa llevar la conversación de la infraestructura a la vida cotidiana donde un estudiante puede investigar desde su teléfono, una familia puede realizar un trámite, una persona accede a información o un pequeño negocio encuentra nuevos clientes gracias a internet.

