Miles de mexicanos confunden colitus ulcerosa con diarrea
De los diferentes tipo de colitis, la colitis ulcerosa suele manifestarse en una etapa de la vida marcada por el desarrollo profesional, académico y familiar.
Esta enfermedad puede presentarse entre un rango de edades 20 y 40 años y, al compartir síntomas con otros padecimientos digestivos, miles de personas pueden convivir con la enfermedad sin recibir un diagnóstico oportuno, situación que incrementa el riesgo de complicaciones llegando algunos casos a desarollar el cáncer de colon.
Especialistas en gastroenterología advierten que este padecimiento provoca una inflamación crónica del colon que puede afectar de manera importante la calidad de vida de quienes lo presentan.
Entre sus manifestaciones más frecuentes destacan la diarrea con sangre, dolor abdominal y una sensación constante de urgencia para evacuar, síntomas que con frecuencia son atribuidos a infecciones gastrointestinales o al síndrome de intestino irritable.
La enfermedad suele comenzar entre la segunda y cuarta década de la vida, justo cuando las personas mantienen una intensa actividad laboral, académica y social, por lo que un diagnóstico oportuno resulta fundamental para controlar la inflamación y evitar daños progresivos en el intestino.
La doctora Ceriolith Tenorio, especialista en gastroenterología, explicó la doctora Ceriolith Tenorio, especialista en gastroenterología
En México se estima que alrededor de 48 mil personas viven con colitis ulcerosa, aunque una parte importante permanece sin diagnóstico debido a la similitud de sus síntomas con otras causas de diarrea. Esta situación puede retrasar el inicio del tratamiento y favorecer la aparición de recaídas o complicaciones de mayor gravedad.
Los especialistas también alertan que algunos hábitos cotidianos pueden favorecer los brotes de la enfermedad donde hábiotos que destacan como: comidas abundantes, consumo de bebidas alcohólicas, horarios irregulares de alimentación, además del estrés físico y emocional, son factores que pueden desencadenar una recaída cuando no existe una adecuada adherencia al tratamiento médico.
Pero el impacto de la colitis ulcerosa no se limita al plano físico con base en la incertidumbre provocada por la posibilidad de presentar un episodio inesperado o esponaneo lleva a muchos pacientes a modificar su vida diaria, evitar reuniones familiares, viajes o actividades sociales, lo que favorece cuadros de ansiedad y aislamiento cuando la enfermedad no se encuentra bajo control.
De acuerdo con la doctora Tenorio, mantener la enfermedad en remisión requiere un manejo integral que incluya seguimiento médico, alimentación adecuada, bienestar emocional y apego al tratamiento prescrito. La combinación de estos elementos permite reducir la inflamación intestinal y disminuir el riesgo de complicaciones a largo plazo, entre ellas el cáncer de colon.
Los especialistas recomiendan acudir con un gastroenterólogo cuando los síntomas digestivos persistan o aparezcan señales de alarma como diarrea con sangre, pérdida de peso, dolor abdominal recurrente o fatiga constante. La valoración clínica temprana facilita un diagnóstico preciso y permite iniciar el tratamiento antes de que el daño intestinal avance.
Como parte de las acciones para mejorar la información disponible para pacientes y familiares, recordamos que el paso más importante siempre es acudir a un médico que si lo cree necesario a su vez debe recomendar un gastroenterólogo que necesitará pruebas especcíficas según lo requiera cada caso deben consultarse materiales educativos y de orientación sobre el manejo de esta y otras enfermedades inflamatorias intestinales.
