Backhaul satelital de órbita baja de Tangerine Electronics lleva conectividad a zonas alejadas en México
Madrid, España.- La expansión de la conectividad en América Latina enfrenta un desafío estructural que radica en cómo llevar capacidad de red a territorios donde la fibra óptica y la microonda resultan técnica o económicamente inviables, explicó Gustavo Alfredo Dávila Covarrubias, Director Comercial de Tangerine Electronics.
El directivo destacó el caso de Altán Redes, que redefine el papel del satélite en la arquitectura de los operadores móviles con la integración de backhaul satelital de órbita baja en la red mayorista.
Durante el Digital Summit Latam 2026, Dávila planteó que el espacio dejó de ser una frontera tecnológica para convertirse en un activo estratégico.
“La conectividad es un derecho habilitador de otros derechos: inclusión financiera, educativa y productiva. Pero debe ser sostenible”.
Si bien la fibra óptica sigue siendo la columna vertebral de la conectividad global, su despliegue en regiones como el Amazonas, el Darién, zonas volcánicas mexicanas o áreas andinas implica costos elevados, largos tiempos de ejecución y complejidades regulatorias y geográficas “romper la dependencia exclusiva de infraestructura terrestre es clave para cerrar la brecha digital con rapidez”, afirmó.
Del déficit al crecimiento cómo Altán Redes convirtió 300 sitios rurales en nodos rentables con órbita baja
La irrupción de plataformas satelitales de órbita baja (LEO) ha modificado radicalmente la ecuación técnica. Los satélites de nueva generación permiten enlaces de hasta 1 Gbps por estación, con capacidades agregadas de hasta 6 terabits por satélite así cada lanzamiento incorpora decenas de unidades adicionales a la constelación, multiplicando de manera acelerada la capacidad disponible.
El diferencial no radica únicamente en la velocidad, sino en la arquitectura de integración, detalló Dávila.
La solución implementada permite conexión en capa 2 directamente al core del operador móvil, con gestión de VLAN para separar tráfico de voz y datos además la posibilidad de agregación de enlaces para escenarios multigigabit que en términos operativos, se trata de un backhaul plenamente carrier-grade.
El caso emblemático fue la implementación en Altán Redes, operador mayorista nacido con vocación social para conectar comunidades históricamente excluidas del mercado móvil mexicano.
Antes de esta integración, muchos sitios remotos operaban con respaldo satelital geoestacionario, lo que generaba altos costos operativos y márgenes negativos.

A finales de 2023, Tangerine Electronics ejecutó la integración de backhaul LEO en 300 sitios en menos de dos meses, con tiempos promedio de despliegue de apenas dos días por estación.
La reducción en tiempos contrasta con los meses que puede tomar tender fibra o instalar radioenlaces de microonda en zonas de difícil acceso.
Desde el punto de vista financiero, el impacto fue determinante. El costo operativo por gigabyte se mantiene entre 10% y 14% de la facturación del sitio, permitiendo transformar nodos deficitarios en operaciones sostenibles.
Algunos de estos sitios alcanzan consumos de hasta 30 terabytes mensuales, reflejo de una demanda reprimida que emerge una vez que la capacidad y la estabilidad están disponibles.
El caso emblemático fue la implementación en Altán Redes, operador mayorista en territorio mexicano nacido con vocación social para conectar comunidades históricamente excluidas del mercado nacional.
Antes de esta integración, muchos sitios remotos operaban con respaldo satelital geoestacionario, lo que generaba altos costos operativos y márgenes negativos.
La viabilidad económica es tan relevante como la tecnológica. Dávila citó estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo según las cuales un incremento de 10% en la penetración de cobertura móvil puede traducirse en más de tres puntos porcentuales adicionales de PIB y la creación de decenas de miles de empresas.
Bajo esa lógica, el backhaul satelital no solo amplía cobertura: actúa como catalizador macroeconómico.
Otro componente clave es la nueva generación de terminales satelitales, diseñadas específicamente para backhaul celular, con alta resistencia climática y amplio campo de visión que permite conexión simultánea a múltiples satélites esto garantiza estabilidad incluso en entornos meteorológicos adversos, un factor crítico para comunidades rurales.
El mensaje central fue contundente: conectar zonas remotas ya no es un dilema entre misión social y rentabilidad. El caso de Altán Redes demuestra que la integración de órbita baja puede cumplir ambos objetivos.
“La conectividad total es técnicamente posible y financieramente viable”, aseguró Dávila.

