México Digital Summit 2026: infraestructura, IA y regulación, ejes para impulsar la nueva economía digital
Autoridades, ejecutivos y referentes del ecosistema tecnológico llamaron a fortalecer la infraestructura digital para lograr los beneficios de la Inteligencia Artificial, la economía digital y la productividad.
El ecosistema digital se reunió el 6 y 7 de octubre en Alboa de Plaza Artz, Ciudad de México, para analizar los desafíos y oportunidades que marcarán el futuro digital del país, en el marco de México Digital Summit 2026, organizado bajo el lema de “Infraestructura e IA: el motor de la economía”.
Durante dos jornadas, representantes del sector público y privado coincidieron en que la conectividad, la infraestructura digital de Centros de Datos, el cómputo, el espectro radioeléctrico y la Inteligencia Artificial, además del talento y la ciberseguridad constituyen piezas de una misma estrategia: construir las capacidades que México necesita para aprovechar la transformación tecnológica y convertirla en crecimiento, productividad y bienestar.
Daniel Hajj, CEO de América Móvil, destacó el impacto que tiene la inversión en telecomunicaciones sobre el conjunto de la economía. “La manera de aumentar la recaudación pública en forma sostenida es mediante el impacto positivo de las inversiones en infraestructura”, afirmó, y señaló que el despliegue de redes genera efectos multiplicadores sobre el PIB, la productividad y la competitividad.
El impacto económico de esta transformación ya se refleja en México. Hajj destacó que este año uno de cada cuatro dólares recibidos por exportaciones correspondió a equipos de procesamiento de datos y señaló que la IA está abriendo nuevas oportunidades de producción.
En América Móvil, explicó, la tecnología ya se utiliza para predicción de tráfico, mantenimiento preventivo, optimización energética, atención al cliente y apoyo a terceros en sus procesos de adopción.
Para que esa expansión sea sostenible, Hajj remarcó que la IA necesita redes modernas, de alta capacidad y eficientes. “Sin ellas, difícilmente funcionará la IA”, afirmó. En este contexto, cuestionó el marco actual de neutralidad de red y planteó que debe actualizarse frente a la evolución del ecosistema digital y la economía de Internet.
El tráfico de datos se multiplicó 40 veces en una década, mientras los operadores continúan financiando y manteniendo las redes. Por ello, sostuvo que “el principio de neutralidad de la red debe modernizarse para reflejar la realidad tecnológica y la economía actual y lograr el fair share”.
En la misma línea, Mónica Aspe, CEO de AT&T México, sostuvo que la sostenibilidad financiera de las telecomunicaciones no debe interpretarse como una demanda en beneficio de las empresas, sino como una condición para sostener la inversión, la competencia, la innovación y la conectividad. “La infraestructura digital ya no es solo una industria, es un habilitador para prácticamente todas las industrias”, afirmó.
La ejecutiva puso además el foco en el desbalance entre el valor generado por la economía digital y la capacidad de inversión de las empresas que construyen las redes que la sostienen. Frente a una economía tecnológica valuada en 38 billones de dólares y una industria de telecomunicaciones de 3.2 billones, señaló que el desafío no es una competencia entre sectores, sino “la distancia entre la red y lo que circula sobre ella”.
En México, agregó, el costo del espectro incide directamente sobre la inversión: “cada peso que se va a pagar en los derechos es un peso que no se va a pagar en una antena”.
Desde el ámbito gubernamental, Ledenika Méndez González, comisionada de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), presentó cuatro líneas de acción para que la regulación acompañe el despliegue de infraestructura y contribuya a la competitividad.
La primera línea es la reducción del precio del espectro, con un descuento de 12%; la segunda, convertirlo en un habilitador del desarrollo mediante procesos para redes industriales inteligentes, radioenlaces de microondas y 5G; la tercera, acelerar el despliegue a través de la Ventanilla Nacional de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que busca homologar trámites y reducirlos de 20 a seis; y la cuarta, colocar en el centro los derechos, la seguridad y las personas.
La CRT también destacó avances en el registro de líneas móviles y anticipó nuevos lineamientos antispam para combatir llamadas y mensajes fraudulentos.
La discusión también avanzó hacia una visión más amplia de política económica. Diego Flores, titular del Sector de Industria Digital y Electrónica de la Secretaría de Economía, propuso que México pase de una agenda centrada en la adopción tecnológica a una política industrial digital capaz de construir capacidades productivas. “La nueva economía se construye sobre infraestructura, silicio e inteligencia. Si estas capas trabajan por separado, México consume tecnología; si se articulan, México produce capacidad”, afirmó.
Flores planteó cuatro líneas de acción: infraestructura para competir; capacidades industriales; talento, innovación e IA; y gobernanza e integración. Bajo esta perspectiva, la conectividad, los centros de datos, el cómputo, la energía, los semiconductores y el talento deben articularse con inversiones y proyectos concretos para generar mayor valor agregado nacional, proveeduría local y adopción productiva de IA. “Una agenda digital impulsa la adopción; una política industrial digital construye capacidad productiva”, resumió.
En este mismo sentido, Sofía Pérez Gasque, directora general de la Asociación Mexicana de Tecnologías de la Información (Amiti), señaló que infraestructura, protección de datos y talento son tres condiciones indispensables para que México aproveche la transformación digital. “La infraestructura es solo la base de todo lo que tenemos que lograr”, afirmó. La ejecutiva destacó además la necesidad de que las pequeñas y medianas empresas puedan innovar de manera segura y presentó la iniciativa Pymes Ciberseguras, con la expectativa de alcanzar a 500,000 empresas.
La dimensión territorial también estuvo presente en el Summit. Eduardo Ramírez Aguilar, gobernador de Chiapas, llamó a convertir al estado en una plataforma estratégica para la economía digital de la región. “Por su ubicación geográfica y condiciones, Chiapas tiene mucho potencial como infraestructura productiva estratégica; quiero proponerles que sea la puerta digital de las Américas”, afirmó. El mandatario destacó que el estado elevó sus niveles de conectividad de 23 a 50% entre 2020 y 2025 y promovió políticas orientadas a atraer inversiones y fortalecer la certeza jurídica.
Por su parte, Ángel García Castillejo, vicepresidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de España (CNMC), llamó a entender la digitalización como una herramienta para alcanzar objetivos económicos y sociales más amplios. “Antes hablábamos de digitalización como la meta, pero hoy sabemos que se trata de una herramienta”, afirmó, y destacó la cooperación y la soberanía como conceptos clave para el ecosistema digital de los próximos años. También advirtió que la velocidad tecnológica supera a la regulatoria y que las obligaciones no deben convertirse en barreras.
Jorge Fernando Negrete, presidente de DPL Group, afirmó que el mundo es testigo del nacimiento de “la primera civilización digital” y llamó a adoptar una visión de largo plazo para convertir las oportunidades de la transformación tecnológica en prosperidad para las economías y las sociedades.
Con esta perspectiva, el encuentro concluyó con un consenso transversal: infraestructura e Inteligencia Artificial no son agendas separadas, sino dos componentes de una misma estrategia para impulsar la productividad, la competitividad y el desarrollo de México.

