Responsabilidad social, cuestión de detalles

Cemex es de las pocas, si no es que la única, que en México cuenta con un parque eólico para generar energía, la cual cubre una cuarta parte de sus necesidades energéticas.

El proyecto generó más de 850 empleos directos en la zona durante su fase de construcción y generará una derrama económica anual de más de 20 millones de pesos en la región. Eurus ha estado operando a toda su capacidad desde el cuarto trimestre de 2009, según Cemex.

La energía que genera Eurus es suficiente para abastecer a una población de medio millón de habitantes y permite reducir el equivalente a 600 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2) por año, que es aproximadamente el 25% de las emisiones totales generadas por una comunidad de ese tamaño, dice Cemex.

Esta planta se ubica en Juchitán, Oaxaca, y fue construido en un área de 2 mil 500 hectáreas, este es el tema que me preocupa.

Si bien Cemex está ayudando al medio ambiente y generó empleos la forma en la que lograron obtener el terreno no fue la mejor.

El tema de la tenencia de la tierra es delicado, sobre todo en zonas donde el único bien que tiene la población es la tierra.

En este caso, se de una fuente cercana, que el proceso no fue del todo transparente, hubo litigios y finalmente lograron obtener “la autorización” de la gente para ceder sus tierras a cambio de cierta cantidad de dinero que, como sucede usualmente, fue menor a lo que valía en realidad.

Lamentablemente esto mancha el proyecto que, a pesar de tener un fin benéfico no solo para el hoy sino para el futuro, sienta precedente por la forma en que se engaño a los locales de Juchitán.

Un comentario de “Responsabilidad social, cuestión de detalles

  1. La verdad no veo el link entre la supuesta responsabilidad social de una empresa y el hecho de que ésta genere total o parcialmente la energía que consume para su producción (o venda energía a terceros). Eso huele más bien a razones de precio por kWh (en la venta tal vez más que en la compra) y con seguridad a un lavado de imagen del nombre de la empresa. En segundo lugar es un error extendido el creer que las empresas con ánimo de lucro tienen algún interés en “responsabilidad social” o son de alguna forma responsables por otros agentes sociales. La mejor forma de “responsabilidad social” que pueden tener las empresas es no pisotear las libertades y derechos de las personas naturales, como por ejemplo el derecho a la tierra y la vivienda digna y a la autonomía. Vaya cosa curiosa, que es en este aspecto trivializado por el autor de esta entrada, donde la empresa ha sabido desplazar a los habitantes del ahora parque eólico. El ser obligado a salir de su tierra tiene consecuencias socioeconómicas complejas que no se pueden obviar simplemente porque el proyecto es “verde”. Cemex es un monstruo que devora energía, un parque eólico de 250 MWp con la etiqueta “Cemex” o cualquier otra es más una estrategia del departamento de PR que del de ingeniería. Me gustaría saber cuántos kWh consume al año Cemex y cuántos produjo realmente esta planta en los años pasados. Otra cosilla: ¿Qué quiere decir “ayudar al medio ambiente”? Que yo sepa todo tipo de transformación material y energética a gran escala sólo altera las delicadas y complejas cadenas bióticas que están sobre nuestra querida Tierra.

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